El Dacia Sandero Stepway actual ya no se entiende como un coche de un solo motor, sino como una gama mecánica bastante bien enfocada al uso real. En este artículo explico qué monta hoy en España, en qué se diferencia cada versión y cuál encaja mejor si priorizas precio, ahorro, suavidad o sencillez mecánica. También repaso consumos, etiqueta y los detalles que de verdad conviene mirar antes de elegir.
Lo esencial sobre la mecánica del Stepway
- En España, el Sandero Stepway se ofrece hoy con TCe 110, Eco-G 120 y hybrid 155.
- La versión TCe 110 es gasolina, tricilíndrica, manual y la más sencilla de la gama.
- La Eco-G 120 combina gasolina y GLP, mejora el coste por kilómetro y también puede pedirse con cambio automático.
- La hybrid 155 es la opción automática e híbrida, pensada para quien busca más suavidad y mejor respuesta urbana.
- La elección correcta depende más de tu uso diario que de la potencia en sí.
La respuesta corta sobre el motor del Stepway
A día de hoy, la respuesta no es única: el Sandero Stepway no lleva un solo motor fijo, sino una gama con tres alternativas principales en España. Según la ficha técnica de Dacia España, el modelo se comercializa con TCe 110 de gasolina, Eco-G 120 bifuel gasolina/GLP y hybrid 155 como variante híbrida automática.
Eso cambia bastante la lectura del coche. Si hace unos años el Stepway era casi una compra “de acceso”, ahora se mueve entre una opción básica y razonable, una propuesta muy lógica para gastar menos en combustible y una versión híbrida que ya apunta a un uso más cómodo y refinado. En otras palabras: la mecánica del Stepway se ha vuelto más flexible, y eso es bueno para el comprador.
Lo importante aquí es no quedarse solo en los caballos. El mismo coche puede sentirse barato y sencillo, económico a largo plazo o más relajado para ciudad según el motor que lleve. Con esa base, la comparación entre versiones se entiende mucho mejor.

Las tres mecánicas que conviven en la gama española
La horquilla oficial actual en España va, aproximadamente, desde 15.890 € en el TCe 110 hasta 22.690 € en el hybrid 155. Entre medias está el Eco-G 120, que es la versión que más sentido me parece que tiene para mucha gente que quiere equilibrar coste y uso real.
| Versión | Combustible | Potencia | Cambio | Lo mejor | Lo menos favorable |
|---|---|---|---|---|---|
| TCe 110 | Gasolina | 110 CV | Manual | Precio de entrada, mecánica sencilla, respuesta suficiente | Sin opción automática y sin la ventaja del GLP o la hibridación |
| Eco-G 120 | Gasolina / GLP | 120 CV | Manual o automática | Ahorro de combustible, autonomía muy alta, buena relación coste-uso | Exige pensar en el GLP y en la disponibilidad de surtidores |
| hybrid 155 | Híbrido | 155 CV | Automática | Suavidad, mejor encaje urbano, conducción más descansada | Precio más alto y sistema mecánico más complejo |
Si yo tuviera que resumirlo en una frase: el TCe 110 es el camino más directo, el Eco-G 120 es el más equilibrado para el bolsillo y el hybrid 155 es el más cómodo. Esa división, de hecho, encaja muy bien con tres perfiles de conductor bastante distintos.
Qué cambia de verdad entre gasolina, GLP e híbrido
El TCe 110 es un tricilíndrico de 1.0 litros y 999 cm3, con 110 CV y caja manual. La ficha técnica oficial marca un consumo mixto WLTP de 5,6 l/100 km y 128 g/km de CO2. Es la opción más fácil de entender: gasolina, tres cilindros, turbo y una mecánica sin complicaciones innecesarias.
El Eco-G 120 sube un escalón en enfoque práctico. Sigue siendo un motor de tres cilindros, pero trabaja con gasolina y GLP. Dacia anuncia 120 CV, hasta 200 Nm de par, 114 g/km de CO2 y una autonomía combinada de más de 1.450 km. Además, el paso de un carburante al otro es automático y también puede pedirse con cambio automático de 6 velocidades.La variante hybrid 155 es la más sofisticada de la gama. Combina un motor de combustión de 4 cilindros y 1.8 litros con dos motores eléctricos y una batería de 1,4 kWh. Dacia habla de 155 CV y de un uso en ciudad con hasta 80 % del tiempo en modo 100 % eléctrico, además de un ahorro de combustible que puede llegar hasta el 40 % frente a un motor equivalente de combustión en entorno urbano.
La diferencia real, por tanto, no es solo de potencia. Cambia la forma de conducir, el coste por kilómetro, la respuesta en ciudad y también el perfil de mantenimiento que yo esperaría de cada uno. Y justo por eso merece la pena elegirlo según el uso, no por intuición.Qué motor conviene según tu tipo de uso
Si haces muchos kilómetros por ciudad y valoras la comodidad, el hybrid 155 es el que mejor encaja. No porque sea el más potente, sino porque trabaja con mucha suavidad, permite circular gran parte del tiempo en eléctrico a baja velocidad y reduce bastante la fatiga del día a día. Para atascos, recorridos cortos repetidos y trayectos con muchas paradas, tiene mucho sentido. Si buscas la compra más racional y quieres mantener el gasto bajo control, el Eco-G 120 me parece la propuesta más redonda. El GLP no siempre es la elección obvia para todo el mundo, pero cuando repostar no es un problema y haces un uso mixto real, el ahorro compensa. Además, la autonomía combinada de más de 1.450 km da una tranquilidad que se nota en viajes largos.Si priorizas simplicidad y precio, el TCe 110 cumple mejor de lo que parece. No es la versión más llamativa del catálogo, pero sí la que mejor representa la idea de un Stepway de acceso: gasolina, cambio manual, coste inicial más bajo y una mecánica muy fácil de entender. Para quien no necesita automático, ni GLP, ni hibridación, es una elección sensata.
Yo lo resumiría así: ciudad y confort, hybrid 155; ahorro y versatilidad, Eco-G 120; presupuesto contenido y mecánica directa, TCe 110. Con esa idea en la cabeza, el siguiente paso es mirar el coste de uso con algo más de lupa.
Consumo, etiqueta y coste de uso que importa de verdad
En este coche, el consumo WLTP sirve como referencia, pero no como promesa literal. Aun así, ayuda a entender la foto general: el TCe 110 se mueve en torno a 5,6 l/100 km, el Eco-G 120 tiene una ventaja clara por el menor coste del GLP y el hybrid 155 baja el consumo especialmente en ciudad. Según Dacia, la versión bifuel puede ahorrar hasta 35 € por llenado tomando como base la media europea de precios de carburante usada por la marca.
Hay otro matiz importante: el coste real no depende solo del motor, sino de cómo y dónde lo uses. Un Eco-G 120 en una zona sin surtidores GLP cerca pierde parte de su sentido práctico. Un hybrid 155 usado casi siempre en autovía puede amortizar peor su sobreprecio que uno que pasa buena parte del día en tráfico urbano. Y un TCe 110 puede ser perfectamente válido si el kilometraje anual es bajo o moderado.
También conviene pensar en la etiqueta y en el acceso urbano. En España, la parte interesante del Stepway está en que las versiones electrificadas o bifuel suelen dar más margen en este terreno que la gasolina pura. No es un detalle menor si te mueves por zonas con restricciones, porque a veces la compra se decide más por ese punto que por los CV. La clave es unir etiqueta, consumo y rutina diaria en una sola decisión, no en tres.
Lo que yo miraría antes de cerrar la compra del Stepway
Antes de elegir, yo revisaría cuatro cosas muy concretas. Primero, si la versión que quieres está realmente disponible en tu acabado, porque la gama cambia con el tiempo y no todos los motores se ofrecen igual en todas las combinaciones. Segundo, si prefieres manual o automática; ese detalle cambia bastante la experiencia, sobre todo entre el TCe 110 y las opciones Eco-G o hybrid.
- Si eliges Eco-G 120, comprueba la red de GLP que tienes cerca de casa o del trabajo.
- Si eliges hybrid 155, asume el salto de precio y piensa si vas a rentabilizar la diferencia con tu uso urbano.
- Si eliges TCe 110, valora si de verdad necesitas algo más que un gasolina fiable y sencillo.
- Si haces muchos trayectos cortos, la hibridación suele tener más sentido que en un uso casi exclusivo por autovía.
Mi lectura final es simple: el Sandero Stepway actual no se compra por inercia, sino por ajuste fino entre presupuesto, combustible y comodidad. Si eliges bien el motor, el coche encaja mucho mejor de lo que su precio sugiere; si eliges mal, puedes perder justo la ventaja que buscabas. Por eso merece la pena comparar la mecánica antes que dejarse llevar solo por el acabado o la oferta del momento.